Uno de los pasos más decisivos en la decoración de nuestra vivienda es el color de cada estancia, tanto en mobiliario como en las propias paredes. Por ello, un almacén de pinturas en Madrid (Centro) debe disponer de una amplia gama que te permita escoger entre tonos cálidos y fríos, así como entre suaves y fuertes. Pero, ¿qué gama utilizar? ¿Tonos cálidos o tonos fríos?

Muchos dirán que es una cuestión de gustos. Sin embargo, en cualquier almacén de pinturas en Madrid (Centro) te indicarán que los colores que selecciones influirán directamente en tu bienestar emocional, y eso es algo que todo experto respalda.

Para comenzar, los tonos cálidos acercan, es decir, generan que la habitación dé sensación de ser más pequeña, lo cual repercute positivamente en caso de querer hacer de esa estancia un espacio acogedor. Por su parte, los colores fríos alejan, lo que ocasiona que el espacio gane unos metros cuadrados, al menos, ópticamente. Este es el primer criterio que podríamos seguir a la hora de determinar el color base de nuestras paredes.

En lo que respecta a las sensaciones transmitidas según el color, aquellos que son cálidos reflejan vitalidad, dinamismo y energía. Además, contribuyen a crear una estancia luminosa. En contraposición, los fríos sugieren una atmósfera relajada, estable y equilibrada. Podemos comprobar, pues, que la aplicación de tonos cálidos es extremadamente sugerente para las habitaciones de los niños, el salón o los dormitorios de los adultos. Mientras que los colores fríos suelen aplicarse a baños, aseos y cocinas.

Finalmente, en Julmo S.A. consideramos que la elección del color de tus pinturas dependerá del efecto y sensación que desees que recaiga sobre ti en función de tu gusto y personalidad. Cabe puntualizar que un tono cálido suave puede alejar (igual que un frío), mientras que un frío fuerte puede acercar. Todo depende de ti y del tono que prefieras.